¿Cómo se exhiben los documentos?, ¿para qué se exhiben?

En la exposición Part 1: Chaz: A Conversation On West Coast Graffiti & Handstyles, organizada por Philomena Lopez y Oscar Magallanes en University of California San Diego, se exhiben documentos y obra de artistas contemporáneos que dialogan con el trabajo de Charles “Chaz” Bojorquez.

Los documentos son fotografías que registran intervenciones urbanas de Bojorquez, tomadas de una publicación de 1975. La presentación de las imágenes es a través de ampliaciones sin enmarcado, sujetas a muro.

El agrandado y disposición de los documentos aumenta su visibilidad pero mantiene la distancia entre objeto y público –no podemos manipular las impresiones– típica de los dispositivos expositivos, que suelen ser vitrinas o capelos. Sin embargo, llama la atención la decisión de reproducirlos y modificarlos en lugar de exhibir el libro, por ejemplo. El documento mantiene su fetichización a pesar de las modificaciones de su materia “original” –en este caso el libro–.

Pienso en la estrategia de reproducción múltiple, como cuando la imagen de un documento es utilizada para producir postales o materiales de consulta en las exposiciones, rápidamente se convierten en souvenires.

Migrar el testimonio a diferentes formatos y modos de lectura puede ser una opción para trascender la matriz del documento-fetiche.