Desde la década de 1980, Tijuana ha sido epicentro de la práctica del performance art o arte acción. Más allá de cierta noción anti-documental de sus practicantes, la escasez de proyectos de investigación histórica sobre las artes tijuanenses ha propiciado un estado actual de deshistoria.

Esta investigación fue iniciada en 2017 por Daril Fortis, con el objetivo de articular una memoria histórica del performance tijuanense.

El proyecto ha sido beneficiado por el Programa de Patrocinios de Fundación Jumex Arte Contemporáneo (2019-2020) y el Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico de Baja California (2017-2018).